Siete colores

Siete colores del arco iris que emanaba de tu pecho voy recorriendo, paso a paso, silencio a silencio. Caminito tierno que me lleva a la verdad de tus besos y que gritan "nunca te extraño" lleno de miedo y celos, ocultando los ojos ciegos que te buscan más allá del todo.

Siete colores para tus recuerdos nefastos, lejanos y permanentemente recordados que, por más que me empeñe, aparecen hasta en los sueños.

Siete colores que pintan tus labios ya deshechos entre mis dedos y acunan tu pelo cobre vestido de silencio en los pliegues de mi pecho.

Rojo para tu sangre.
Amarillo para la tristeza.
Azul para tus sonrisas.
Naranja tus dientes puñales de mi garganta.
Morado para...

Siete colores por bandera,
gritando que te quiero donde tú quieras.
No te creo.
Pues no me creas.

2 comentarios:

  1. La envidia es el lapso de tiempo que nos demoramos pensando lo que el otro tiene y a mi me falta.
    Cuando hablan de ti es porque te admiran o te envidian.
    A veces la rabia no permite pensar con claridad.
    Respecto al texto, infumable, o fumable con hierbita. una basura basicamente.

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  2. La filosofada de contenedor es mejor dejarla para facebook o para las charlas con las amigas en un sábado de borrachera. La envidia no es más que el alimento de los necios como tú, que piensan que todos estamos hechos de la misma pasta. Tu necesidad por saber de mi vida te deja en un escalón aún más bajo del que te tenía, al menos con tus visitas diarias a mi blog podrás aprender a escribir, y al menos lees algo decente. No necesito de ninguna hierba para escribir ni leer, quizá tú sí. Y es la última vez que me voy a dirigir a ti, a no ser que tú sigas, en ese caso no te contestaré tampoco, pero la denuncia será para ti. Un beso, mona.

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