Día: Yo que sé...uno cualquiera.

 
A pesar de haberme mudado de casa, mis amigos cansinos que temporalmente aparecen para recordarme que me he dejado la tapa levantada, el gas puesto o los platos sin fregar, me siguen a donde quiera que vaya. Cansinos, sí, pero curiosos a lo que en cuestión de limpieza se refiere.
Total, que a algunos a veces los llamo a voces para que me ayuden a hacer algo, que son una bonita panda de manteníos y perrosmuertos.

El único que ayuda sin que le avise una verdulera de mi calibre es Cervantes. Angelico mío, ¡lo que da de sí con una manica sólo! Y, ojo, que le cunde. Tomad nota, hombres de dios... que vaya telita tienen algunos.

Bueno, a lo que iba. El otro día estaba fregando el suelo (Cervantes no puede porque dime tú a ver cómo estruja el mocho) y, toma, otro mantenido más. ¿sabes quién era? Obviamente no, pues yo te lo digo: El mismísimo Jose María Ruiz Gallardón. Vaya, como te lo cuento. El hijo no, el padre de esa criaturica del señor que no sé como no lo abort... Que, digo yo, es una penica que a ese hombre nadie le depile las cejas.

Bueno, que me lío. Que se plantó allí el señor con esas gafonas como pantallas de tele vieja (con bichos pegados incluídos) y se pone a rebuscar en la nevera. Y le dije, claramente: ¡Chst! ¡Oiga! ¡Ni permiso ni ná que me pide, ¿no? ¡Qué poca vergüenza!
Y el viejales viene para mí y me suelta: "Con esto y un bizcocho, ésta noche me emborracho". Así iría que ni cuenta se dio de que llevaba una botella de mosto (Puntal, por cierto, buenísimo) y le dije: ¡Pues con esa botella vas mal, Chemita!


Miró la botella, me miró, volvió a mirarla como diciendo nopuedeserverdadqueseatanimbécil y yo pensando sijomíoerestontohastadecirbasta y se puso a refunfuñar mirándome hablando no se qué del aborto, de su hijo...mientras me miraba con cara de asco y de arriba hacia abajo. Se conoce que si al mirar con cara de asco y no miras de arriba hacia abajo a alguien no causa el mismo efecto tan demoledor.

Pues al final nada, que se llevó un fregonazo en todo el lomo. No porque dijera nada del aborto ni nada, que yo soy una mujer católica apostólica romana a la par que elegante y lo que diga la iglesia me lo paso por... lo aplaudo como si no hubiera un mañana, sino porque odio que me pisen lo fregao, oye. Tomad nota de esto también, hombres de dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deje su alma aquí después de la señal. RIIIIIIIIIIIIIIP