Día 1 - Más de noche aún
Como casi todas las noches, he salido al patio para regar un poco las plantas. Con esta sequía las pobres llevan cantimplora. He quitado unas cuantas hojas del suelo y allí estaba, Miguel de Cervantes, recogiendo y doblando cuidadosamente como podía con su única mano la ropa que tenía tendida. Qué apañao que es. Le he dicho: Ten cuidado con las bragas que siempre me las dejas hechas un higo. Me ha contestado: "¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?". Encogiendo los hombros, le he preguntado: ¿Qué se come mañana?. A lo que me ha contestado: "La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso". Así que, vale, mañana lentejas con chorizo.
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Qué suerte encontrarte casi a diario con tan altas eminencias literarias. Tengo que pasar por allí, a ver si me encuentro a Asimov y puedo preguntarle algunas cosillas.
ResponderEliminarBesos