Día 9 - Mañana

Con la radio a todo trapo y moviendo el culete a ritmo de "reguetón" estaba esta mañana Gustavo Adolfo Bécquer haciéndome un bocata para desayunar. - ¿No crees que te has pasao un poco, Gustav? Luego limpia la tostadora que lo dejas todo lleno de miguitas y es un festín para las hormigas - le he dicho con los ojos cosidos. Me ha contestado sin dejar de mover el trasero y limpiándose un poco las manos en el pijama: "El amor es poesía; la religión es amor. Dos cosas semejantes a una tercera son iguales entre sí". Dándome la vuelta he suspirado: Qué mal te sienta beber por las mañanas, compadre.
Menudo pestazo tenía montado entre la morcilla y el chocolate.

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