Día 13 - Noche

Con unas legañas dignas de ser quitadas con rastrillos, me he lavado los dientes. Sí, ese momento en el que te miras al espejo y ves el gotarrón de pasta cayendo y te ves con un perro baboso y te pones a hacer muecas como si tuvieras falta...pero sin paga, claro, que todo no se puede tener en esta vida. Apareció por la puerta del baño, como no, la silueta de Alfred Hitchcock. Me giré, después de escupir las babas, y le entoné: ¡Vaya, Alf! ¿otra vez atacando la nevera? ¡Menuda panza llevas, gachón!.. Tómate un Almax que esta noche me pones tricolor por lo menos. Con su mirada altiva y pasándose por el forro de la camisa lo que le estaba diciendo, dijo: - "Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense.". Exclamé: ¡No me digas que hay más gente abajo! Dí, por favor, de mis partes, que frieguen los platos de la cena que tienen a Cervantes como si fuera la chacha de la casa. Si creo que está por cortarse la zarpa que le queda...


Atravesando su perfil de marco a marco de la puerta, ha desaparecido. No sin antes dejarme un bonito moco pegado a la puerta. 
¡No sabía que ahora era decorador de interiores! Qué cosas.

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