Día 1 - Mediodía
Cuando he llegado a casa después de una jornada bastante bonita donde las babas, pelos y restos de sangre me acompañaban, me he encontrado en mi casa a Edgar Allan Poe haciendo sus necesidades en el baño y le he dicho: Pero hombre, Edgar, no te has dado cuenta que no hay papel y que luego tendrás que andar como un pingüino para coger un rollo? Que se te van a caer los restos, por Dios!!!. A lo que me ha contestado: "Tengo una gran fe en los tontos, autoconfianza le llaman mis amigos". A lo que le he contestado: Ahí te quedas, compadre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deje su alma aquí después de la señal. RIIIIIIIIIIIIIIP